The Black Rider: un musical diferente

The Black Rider es un musical creado por la suma de los talentos inclasificables del director teatral Robert Wilson, el músico Tom Waits y el escritor William S. Burroghs. Tuvimos la ocasión de conocer de primera mano una de sus últimas adaptaciones y escribir este texto sobre ella.

Imagen promocional de The Black Rider

“Sí, Tom Waits lo sabe, que estamos haciendo The Black Rider y Robert Wilson, también”. Nos lo explica Victor Àlvaro, director de la versión del espectáculo del director teatral Robert Wilson, el músico Tom Waits y el escritor William S. Burroughs, que se pudo ver en el Almeria Teatre, en el barrio de la Vila de Gràcia.

“Nosotros fuimos el detonante de la vuelta de este espectáculo, porque ya no daban licencias”, nos comenta el también director del Almeria Teatre, un espacio teatral que nace con la intención de cubrir el vació entre las salas alternativas y los teatros comerciales.

Un pacto con el diablo

La historia que explica The Black Rider proviene de un cuento alemán, Der Freischütz, que mezcla el mito de Fausto con el mundo de Guillermo Tell.

No deja de ser irónico que el autor del texto, Burroughs, matase a su esposa precisamente intentando imitar a Guillermo Tell. El escritor beat falló el disparo que tenia que ir a parar en una manzana.

The Black Rider nos lleva también al bosque, donde no está bien visto que un contable se case con la hija de un cazador. No obstante, la figura satánica de Pegleg tentará al joven con unas balas mágicas que siempre aciertan el disparo. Este pacto diabólico tendrá un precio muy alto.

Una pieza inédita

La compañía Gataro ha asumido el reto de estrenar en Barcelona este musical poco visto, ya que sólo se ha representado en España durante la Expo’92, en Sevilla.

El montaje original se estrenó en 1990, y desde entonces se han hecho muy pocas representaciones, eso sí, a veces con la presencia estelar de Marianne Faithfull.

Así pues, la versión de Àlvaro, un proyecto muy personal, tiene pocos referentes, pero nos explica que ha sido fiel al texto original. El resultado mezcla la iconografía del expresionismo con la del mundo del circo.

Además, esta representación de The Black Rider, con tres músicos sobre el escenario, mantiene las canciones en inglés, hecho que gustará en especial a los fans de Tom Waits, que publicó el álbum homónimo en 1993.

Texto publicado originalmente en enero del 2010 en bcn.cat

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s