Veinte años de ‘Chungking Express’

Este 2014 hace dos décadas que se estrenó una de las mejores películas de Wong Kar-WaiChungking Express. Recuperamos la crítica que hicimos en ocasión de una de sus reposiciones en la pantalla grande. Ya entonces titulábamos: “Sin fecha de caducidad”. 

chungking-express
Por 水泳男 [CC-BY-NC 2.0]

Las latas de piña pueden caducarse, las relaciones también, pero el cine de conmociones de Wong Kar-Wai, no. Entre las reposiciones estivales destaca la que se dedica a uno de los cineastas sur-asiáticos más admirados y a la vez copiados. Nos referimos a Wong Kar-Wai, que nos deleitó con 2046 . Tenemos la ocasión de ver en pantalla grande una de sus primeras obras Chungking Express (1994).

Un díptico fílmico

Chungking Express es un díptico fílmico: dos historias que comparten uno de los escenarios, donde dos policías son los protagonistas. Uno de ellos es Tony Leung, el actor que protagonizará desde entonces buena parte de la filmografía de Wong Kar-Wai.

Las dos partes de la película mantienen otras conexiones; los protagonistas viven en soledad los avatares del amor, en un caso es el final de una relación expuesto en la obsesión por la caducidad de la comida enlatada, en el otro nos encontramos con el preludio de una relación, con otra obsesión, la de la protagonista (Faye Wong) por la canción “California Dreaming”.

Un código personal

Precisamente es la utilización de la música y cierta estética de vídeo-clip lo que hizo de Chungking Express un ejemplo vanguardista de puesta en escena, en su momento.

El uso del color, la cámara en mano o los ralentis han configurado un código personal que ahora no nos parece tan rompedor como podría haberlo sido en el momento del estreno del film. Muchos han seguido la manera de hacer de Wong Kar-Wai, su iconografía urbana ha marcado toda la década.

Pero sin duda, la frescura del film se mantiene condensada en los elementos argumentales, en la construcción de unos personajes inquietantes, por ejemplo. Las chicas malignas, la criminal que se oculta tras las gafas de sol, Brigitte Lin (en su anunciada última aparición cinematográfica), y la violadora de domicilios, Faye Wong (en su primera intervención en el cine), se relacionan, de manera paradójica, con dos miembros del cuerpo policial.

Los elementos azarosos en el interior del film constituyen su temática principal, rehuyendo soluciones estereotipadas, estableciendo uno de los leit motivs del director.

En el cine de Wong Kar-Wai todo es posible y ahora tienes la posibilidad de revisar una pieza absolutamente clásica de nuestros días. Nunca la olvidaremos.

Publicado originalmente en 2004 en Transversal Web.

 

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