Al abrigo de ‘El abrigo’ y el té más literario

He aquí un plan de lectura invernal: uno de los mejores cuentos de Nikolái Gógol, El abrigo, también traducido como El capote. Acompáñese de un poco de té literario para entrar en calor.

Portada de ‘El capote’ por Igor Grabar [PD]

Hace tiempo de ponerse al abrigo de un buen libro. No podemos evitar el juego de palabras al haber escogido El abrigo de Nikolái Gógol como eje de esta lectura de invierno, que maridaremos con una bebida caliente.

El cuento se puede encontrar en la compilación del escritor ruso Historias de San Petersburgo (Alianza Editorial) y también traducido como El capote, ya sea en esta publicación electrónica o en forma de libro ilustrado; nos referimos a la evocadora edición de El Capote de Nórdica Libros con dibujos en blanco y negro de Noemí Villamuza.

Sea cual sea el volumen escogido, cuando sintáis cerca “heladas norteñas” como las descritas en el relato, mejor será acurrucarse para seguir las desventuras de Akaki Akákievich, nuestro protagonista, funcionario copista por más señas.

Pausa para el té

Sin entrar a desvelar muchos detalles, sólo diremos que este antihéroe patético las pasa canutas por culpa de una prenda de vestir. Camina de puntillas para no desgastar los zapatos y renuncia a la taza de té del anochecer, con lo bien que entra el té con el frío y un buen libro.

Así piensa también la diseñadora Flora Chan que ha creado unos prototipos de envases de tés aromáticos a partir de clásicos de la literatura como Lolita, Sherlock Holmes o El Gran Gatsby.

La idea no es nueva y Steep Show Teas ya comercializa la Literary Collection con variedades inspiradas en Jane Austen, Oscar Wilde o Edgar Allan Poe. Perfectas para las tazas portada de Penguin o las adornadas con caricaturas de escritores de Nórdica Libros.

Diseños de Flora Chan, vía Floramakesthings.com

El mundo de Gógol

De momento Nikolái Gógol no tiene taza ni tipo de té propio. No será porque sus obras, como la espléndida Almas Muertas, no tengan un regusto personalísimo, en las antípodas de un Dostoyevski.

Junto a La nariz, El capote se ha considerado prekafkiano y la verdad es que no faltan toques absurdos y un clima angustioso. Ahora bien, como nos advierte Vladimir Nabokov en Curso de Literatura Rusa, no vale cualquier interpretación del relato:

Pero ni el que busca algo que le haga reír ni el que codicia los libros que “hacen pensar” entenderá de qué trata realmente ‘El abrigo’. Dadme un lector creador; esta historia está escrita para él.

Poco más se puede decir después de estas sabias palabras de Nabokov, que invitan a saborear la literatura por sí misma.

No os costará entrar en el mundo creado por Gógol, pero podéis echar un vistazo al siguiente vídeo para ver cómo lo ha dibujado Noemí Villamuza o mejor, miradlo después de haber leído el cuento si no queréis descubrir cómo acaba.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s